
Levanté la pega hoy y me topé con una noticia que me dejó pensando todo el dÃa. El New York Times publicó que OpenAI y Anthropic están lobbeando en Washington para restringir los modelos de IA open source, especialmente los que vienen de China. Y mientras tanto, Sam Altman sale en Twitter diciendo que «apoya el open source». Cachai? La misma persona que fundó OpenAI, cuyo nombre literalmente dice «Open», ahora quiere cerrarle la puerta a los modelos abiertos.
La doble cara de Silicon Valley
Esto no es nuevo, pero sà es más descarado que antes. Hace meses que Altman y Dario Amodei andan diciendo que los modelos open weight son «peligrosos» y que hay que regularlos. La excusa siempre es la misma: seguridad nacional, riesgo de bioterrorismo, deepfakes. Pero el fondo es otro. El open source les quita la corona de reyes. Si cualquiera puede descargar un modelo de 70 mil millones de parámetros y correrlo en su servidor, ¿para qué le vas a pagar 200 dólares al mes a Claude?
Anthropic, por su parte, no es mejor. Dario Amodei ha sido uno de los más vocales pidiendo regulación. Y ahora resulta que ambos están en Washington presionando para que los reguladores creen barreras que, casualmente, solo las mega-corporaciones pueden saltar. No es coincidencia. Es estrategia de negocio disfrazada de ética.
¿Por qué esto me importa como ingeniero chileno?
Yo trabajo con tecnologÃa todos los dÃas. Mi pega depende de herramientas que funcionan sin que una empresa de San Francisco me diga qué puedo o no puedo hacer. Los modelos open source —desde Llama hasta Qwen, pasando por GLM-5.2— son lo que me permite experimentar, aprender y ofrecer soluciones sin depender de APIs caras o de que un abogado en California decida si mi use case es «apropiado».
Si OpenAI y Anthropic logran que Washington cierre las fronteras a los modelos abiertos, especialmente los chinos, no solo les estamos dando el mercado en bandeja a dos empresas. Estamos destruyendo el ecosistema que hizo grande a la inteligencia artificial. La IA no nació en un datacenter de Microsoft. Nació en papers de Google, en repositorios de GitHub, en foros donde la gente compartÃa código sin pedir permiso.
Lo que viene
La excusa de «seguridad» suena bien en los titulares, pero es una cortina de humo. Estados Unidos ya tiene controles de exportación para chips. Ahora quieren controles para los pesos de los modelos. Es como si quisieran regular las matemáticas porque alguien puede usarlas para hacer algo malo. Los modelos open source no son la amenaza. La amenaza es el monopolio que se construye cuando solo dos empresas controlan qué se puede pensar con IA.
En mi opinión, esto es un punto de inflexión. Si los developers no reaccionamos, dentro de un par de años vamos a mirar para atrás y nos vamos a dar cuenta de que dejamos que nos quitaran la herramienta más poderosa que tenÃamos. No por una ley escrita a la luz del dÃa, sino por lobby silencioso en pasillos de Washington donde no entra la luz.
Mi consejo: si eres developer, no te quedes quieto. Apoya el open source. Usa modelos locales. Contribuye a proyectos abiertos. Y sobre todo, no te creas el cuento de que cerrar todo es «por tu seguridad». La historia nos enseña que cuando una empresa te dice que algo es por tu bien, casi siempre es por el de ellos.
Fuente de inspiración: Silicon Valley Splits Over Closing the Borders to Chinese A.I.
