
Hay noticias de seguridad que salen en todos lados y otras que pasan más piola pero me parecen oro. Esta semana leí el post de Matthew McPherrin, que hizo algo que suena a chiste de laboratorio de criptografía: factorizó las llaves RSA de una autoridad certificadora real que Netscape 4.51 traía instalada en 1999. Y lo hizo en su Ryzen 9 5950X de escritorio, con CADO-NFS, en unas 32 horas por llave.
La víctima: E-Certify, una CA canadiense olvidada
La CA en cuestión era E-Certify, canadiense, ya muerta hace décadas. En marzo de 1999 Netscape 4.51 traía dos certificados raíz de 512 bits de E-Certify: uno para SSL y otro para S/MIME. Piénsalo un momento: 512 bits. Ese mismo año se factorizó RSA-155, que era justamente de 512 bits, o sea que incluso en su época la cosa era débil. Netscape las sacó en 2002 y los certificados expiraron en 2003.
El proceso de McPherrin es lo que más me gusta de la historia. Sacó los instaladores viejos de Netscape e Internet Explorer desde archive.org, extrajo todos los certificados raíz con ayuda de Claude Code, y filtró hasta encontrar llaves chicas confiables para SSL. Después corrió CADO-NFS dos veces: 32 y 29 horas por cada llave. Con las llaves privadas reconstruidas, montó un servidor TLS en Go lo suficientemente arcaico como para que un Netscape 4.51 de verdad aceptara certificados firmados con esas llaves. Cero compatibilidad entre el TLS de 1999 y cualquier stack moderno, así que hubo que hacer arqueología de protocolo incluida.
¿Importa de verdad? El contexto pone los pelos de punta
Ahora, la pregunta honesta: ¿a quién le afecta esto? En teoría a nadie. Necesitas estar corriendo Netscape 4.51 con el reloj seteado antes de 2003 para que la estafa funcione, y McPherrin mismo dice que eso describe exactamente a una persona en el planeta: él, con su VM de laboratorio.
Pero el tema de fondo es más inquietante de lo que parece. El Web PKI deprecó RSA de 1024 bits hace más de una década y nadie sabe con certeza si alguien ya la factorizó en secreto — un gobierno con suficiente hierro de cómputo puede que lo haya hecho hace años. Hace pocos días alguien factorizó RSA-260, de 862 bits, el récord actual. La curva sigue avanzando. Y encima está la sombra de las computadoras cuánticas empujando para que ni siquiera los 2048 bits de hoy estén seguros a largo plazo.
Mi lectura: la deuda técnica criptográfica también existe
Yo administro servidores y cada vez que me toca renovar certificados o revisar configuraciones TLS viejas pienso en esto. La criptografía es la deuda técnica más silenciosa que existe: tu llave de 2015 sigue funcionando perfecto, nada se rompe, nada te avisa que está obsoleta. Recién cuando alguien la rompe públicamente te das cuenta. Con este experimento de escritorio, romper RSA de 512 bits ya no es cosa de agencias ni clusters: es cosa de un escritorio y un fin de semana largo.
El moral que me llevo: revisen qué certificados confían sus sistemas heredados, qué cámaras IP, qué equipos industriales con firmware de hace diez años siguen validando con raíz viejas. Si una CA de los 90 puede terminar en las manos privadas de cualquiera con un PC potente, cualquier dispositivo embebido que todavía la tenga en su trust store es una puerta abierta. Lo que hoy es arqueología divertida, mañana es material de pentest. Y en el fondo, eso está bacán — porque la historia completa, con las llaves privadas publicadas y el código en GitHub, es exactamente el tipo de investigación abierta que hace más seguro internet. Que alguien factorice raíces muertas y te lo cuente con todos los detalles vale más que mil auditorías cerradas.
Cachai cuándo alguien postea algo así un día cualquiera y te arruina la confianza en las llaves chicas para siempre. Bueno, eso mismo me pasó. Recomiendo leer el original completo: está bien contado y tiene hasta el repo para que lo repliques si tienes tiempo libre.
Fuente de inspiración: I’ve factored the RSA keys of a Certificate Authority from the 90s
