
Hoy me desperté con una noticia que me hizo pensar en lo rápido que se mueve esta industria. Qualcomm anunció que va a comprar Modular, una startup de software de IA, por 3.920 millones de dólares en una transacción de acciones. Si eres de los que creen que el hardware es lo único que importa, te tengo una mala noticia: el verdadero poder está en el software que hace funcionar ese hardware.
¿Qué hace Modular y por qué pagaron tanto?
Modular desarrolló una plataforma que permite que los modelos de inteligencia artificial corran en distintos chips sin tener que reescribir el código para cada procesador. Es como tener un traductor universal entre tu aplicación de IA y el hardware. Soporta chips de Nvidia, AMD y otros fabricantes. La idea es simple pero poderosa: libertad para los desarrolladores.
Lo que me llama la atención es que Modular también tiene Mojo, un lenguaje de programación propio diseñado específicamente para cargas de trabajo de IA. No es solo una capa de compatibilidad, es una apuesta a largo plazo por controlar cómo se escribe el código que alimenta a estos modelos.
El objetivo real: sacarle mercado a Nvidia
Qualcomm no está haciendo esto por casualidad. El objetivo directo es el ecosistema CUDA de Nvidia, esa plataforma de software que tiene a millones de desarrolladores atados a sus chips y que ha sido uno de los pilares de la capitalización de 5 billones de dólares de la empresa de Jensen Huang.
En palabras del CEO de Qualcomm, Cristiano Amon: «Creemos que el futuro pertenece a plataformas horizontales y amigables para desarrolladores que puedan correr en diversos entornos de computación y darle a los clientes una elección real sobre cómo y dónde despliegan la IA.»
La clave acá es la inferencia. Mientras que el entrenamiento de modelos gigantes es un negocio dominado por Nvidia, la inferencia —correr modelos ya entrenados en producción— es un campo de batalla mucho más abierto. Y Qualcomm quiere una porción grande de ese pastel.
¿Y qué más está haciendo Qualcomm?
Esto no es una jugada aislada. La empresa también presentó el Dragonfly C1000, un procesador para centros de datos diseñado específicamente para cargas de trabajo de IA agentica. Meta ya firmó como primer cliente para una implementación multi-generación a partir del 2028. Además, Qualcomm está en conversaciones para comprar Tenstorrent por entre 8 y 10 mil millones de dólares, según reportes recientes.
El plan es claro: reducir la dependencia de los chips para smartphones, que hoy representan la mayor parte de sus ingresos, y posicionarse como un jugador serio en centros de datos e IA.
Mi opinión
Me parece una jugada inteligente, pero no sin riesgos. El mercado de software de IA está dominado por ecosistemas maduros. Convencer a desarrolladores que cambien de CUDA a una plataforma nueva es como tratar de que alguien deje WhatsApp por otra app: técnicamente posible, socialmente complicado.
Lo que sí me da curiosidad es la combinación de hardware propio + software propio. Si Qualcomm logra que el Dragonfly C1000 y la plataforma de Modular funcionen bien juntos, podrían ofrecer algo que Nvidia no tiene: una solución completa de extremo a extremo que no dependa de un solo proveedor de chips.
La transacción se cierra en la segunda mitad del 2026. Mientras tanto, las acciones de Qualcomm bajaron un 4% tras el anuncio, lo que me hace pensar que el mercado todavía no sabe si aplaudir o preocuparse. Yo, por mi parte, voy a estar atento. Esto recién empieza.
Fuente de inspiración: Qualcomm to buy startup Modular for $4 billion in AI software push
